Claude empezará a marcar los contenidos generados por IA: así funcionará

Claude empezará a marcar los contenidos generados por IA: así funcionará

Anthropic ha anunciado cómo empezará a identificar los contenidos generados por Claude para cumplir con las nuevas obligaciones de transparencia de la Unión Europea.

La medida afecta tanto a textos como a imágenes y archivos. Los nuevos modelos de Claude lanzados en la Unión Europea a partir del 2 de agosto de 2026 incorporarán sistemas que permitirán detectar que un contenido ha sido generado o procesado por su inteligencia artificial.

En el caso de los textos, Claude introducirá una marca invisible. En imágenes y otros archivos utilizará información digital sobre su procedencia.

Y aquí aparece la pregunta importante: ¿significa esto que a partir de ahora podremos saber si un texto ha sido escrito por una inteligencia artificial? No exactamente, pero creo que es una buena noticia, sobre todo para los que nos gusta escribir.

¿Qué va a hacer Claude con los textos que genera?

Cuando Claude genere un texto con uno de los modelos compatibles, introducirá en él una señal que el usuario no podrá ver, pero que determinados sistemas podrán detectar. Anthropic la denomina una marca de agua integrada en el texto.

No aparecerá ninguna etiqueta, ningún aviso ni una frase indicando que el contenido ha sido creado por Claude. Para quien lo lea, el texto será completamente normal. La diferencia estará en que, técnicamente, el modelo habrá dejado una especie de huella y esa huella podrá utilizarse posteriormente para comprobar si Claude ha intervenido en la creación del contenido.

¿La marca desaparece si copiamos y pegamos el texto?

No necesariamente. Esta es precisamente una de las características más interesantes del sistema.

Como la señal está integrada en el propio texto, puede viajar con él cuando se copia y pega en otro documento, una web o cualquier otra aplicación.

Por ejemplo, alguien podría pedir a Claude que escribiera un texto, copiarlo en Word y después publicarlo en una página web. El contenido podría seguir conservando la marca. Pero esto no significa que sea totalmente imposible eliminarla.

Si el texto se modifica mucho, se reescribe, se traduce, se parafrasea o se mezcla con otros contenidos, la señal puede debilitarse hasta dejar de ser detectable, por eso Anthropic no presenta el sistema como una prueba infalible.

Entonces, ¿servirá para detectar textos escritos con IA?

Servirá para detectar una señal concreta dejada por Claude, que es algo diferente.

Hasta ahora muchos de los llamados detectores de inteligencia artificial intentaban averiguar si un texto había sido generado por un modelo analizando cómo estaba escrito, y para ello, buscaban determinados patrones en el lenguaje y calculaban una probabilidad.

El problema es que ese sistema sabemos que podía equivocarse, incluso hemos visto casos en los que se “penalizaba” que alguien escribiera demasiado bien sin utilizar la IA, porque se basaba en lo que parecía. Un texto humano puede parecer generado por una inteligencia artificial y un texto creado por una IA puede pasar perfectamente por humano.

Con las marcas de Claude, la lógica cambia. Ya no se intenta deducir quién ha escrito el texto mirando su estilo sino que se busca una señal que el propio modelo ha introducido durante la generación.

Es una diferencia importante y para mi, es una gran noticia.

¿Y si no aparece la marca?

Tampoco podremos concluir que el texto es humano porque no haya marca.

Anthropic reconoce varias situaciones en las que un contenido generado por Claude podría no tener una marca detectable, como que haya sido creado con un modelo anterior que todavía no incluía el sistema, que haya sido modificado posteriormente o que se trate de un fragmento demasiado corto para que la detección sea fiable.

¿Y si sí aparece?

Tampoco significa necesariamente que Claude haya escrito el texto desde cero.

Imaginemos un caso muy sencillo y que a mi, personalmente es el que más me afecta: una persona escribe un artículo completamente por su cuenta y después pide a Claude que corrija algunas frases, mejore la redacción o traduzca el texto a otro idioma. Yo suelo hacerlo con artículos muy largos, en los que le pido a cualquier modelo de lenguaje, no siempre Claude, que lea si hay cosas que se pueden agrupar, ideas que se repiten o que fusione dos explicaciones, por ejemplo.

En ese caso, la detección indicaría que Claude ha intervenido, pero no que sea el autor de las ideas ni del texto original. Lo mismo puede ocurrir con un informe resumido por Claude, un documento traducido o un contenido revisado con el modelo.

Por eso Anthropic habla de contenidos “procesados” por Claude y no únicamente de contenidos creados por Claude.

¿Qué ocurre con las imágenes?

Para imágenes y determinados archivos el sistema será diferente y aquí ya teníamos cierta experiencia.

Claude podrá añadir información digital sobre el origen del archivo mediante un estándar llamado C2PA. La forma más sencilla de entenderlo es imaginar una especie de historial que acompaña al archivo.

Ese historial puede indicar que una imagen ha pasado por Claude y ayudar a comprobar si posteriormente ha sido modificada.

A diferencia de la marca invisible introducida en el texto, aquí la información se almacena como parte de los datos asociados al archivo.

Y por supuesto, el sistema también tiene limitaciones. Basta con eliminar esos datos, hacer una captura de pantalla o cambiar de formato.

¿Podremos comprobar nosotros mismos estas marcas?

Ese es el objetivo. Anthropic ha anunciado que desarrollará mecanismos para que usuarios y terceros puedan comprobar si un texto o un archivo contiene una de sus marcas.

La compañía todavía no ha explicado exactamente cómo funcionará ese sistema y publicará más documentación técnica próximamente. Por tanto, sabemos que Claude empezará a introducir las señales, pero todavía falta conocer cómo podremos consultarlas en la práctica.

¿Por qué está haciendo esto Anthropic?

Ellos lo hacen porque la Unión Europea está empezando a exigir mayor transparencia sobre los contenidos generados mediante inteligencia artificial y Anthropic ha firmado el Código de Buenas Prácticas relacionado con el artículo 50 del Reglamento europeo de Inteligencia Artificial, que establece obligaciones para los proveedores de modelos y sistemas generativos.

Los nuevos modelos de Claude lanzados en la Unión Europea desde el 2 de agosto de 2026 incorporarán estas capacidades desde su lanzamiento. Anthropic ya ha confirmado que además las añadirá a modelos anteriores durante el periodo de transición previsto por la normativa.

Aunque el origen de la medida está relacionado con la regulación europea, Anthropic asegura que las marcas se utilizarán allí donde estén disponibles los modelos compatibles, también fuera de Europa.

¿Qué cambia realmente?

Para mi, esta es la parte más importante de la noticia.

Durante los últimos años hemos intentado identificar los contenidos generados por inteligencia artificial observando el resultado y preguntándonos: “¿Esto parece escrito por una IA?”, generando una alerta y una desconfianza constante. Yo misma he reflexionado mucho sobre ello y he confesado que, escribiendo mis propios textos, me veía a veces condicionada porque no parecieran escritos por IA, es decir, no solo que fueran humanos sino que lo parecieran.

Para mi, esto era incómodo y triste. Llevo toda la vida intentando mejorar mi redacción, mi forma de comunicar, porque es lo que más me gusta del mundo, pero ahora tenía además que prestar atención a los que podían desconfiar… y esa falta de libertad en un proceso creativo, entorpece y empeora el resultado, todos lo sabemos.

Así que me parece una gran idea que se comiencen a tomar medidas de este tipo.

Si el propio modelo deja una señal durante el proceso de generación, pese a que no sea infalible, puede comenzar a evitar que se copie y se pegue y, con ello, se llene de “basura digital” la red, sobre todo a base de automatizaciones y generación masiva de contenido.

Yo escribo habitualmente con IA. Le planteo enfoques, le pido que mejore una idea, la desglose, me de un esqueleto, peleo mucho antes de empezar a escribir, y después, a veces le pido ayuda en la redacción, sobre todo, como decía antes, cuando me enredo con un texto larguísimo y soy incapaz, tras varias lecturas, de saber si el orden de algo es correcto o si repito conceptos después de escribir y reescribir varias veces lo mismo (la misma ayuda que le pediría a cualquier otro lector).

Por eso creo que es una gran noticia. Podremos trabajar con IA, pero como he defendido muchas veces en mis clases, sustituir el “copiar y pegar” , por “leer y escribir”.

Imagen de Susana García

Susana García

Formación a empresas, conferenciante y redactora Inteligencia Artificial.
Autora libros “IA desde cero” y "Técnicas y Modelos de Machine Learning"
Profesora Ingeniería Industrial en la Universidad Nebrija y Negocios Digitales en la Univ. Europea.
Especializada en IA China
Economista de profesión y periodista de vocación.
Escribo sobre la industria de la IA en AI Insider y sobre IA China en la Revista Mundo Global.

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