Un semiconductor es un material con propiedades eléctricas intermedias entre un conductor (como el cobre) y un aislante (como el vidrio). Su característica principal es que su conductividad puede controlarse mediante la introducción de impurezas (dopado) y la aplicación de campos eléctricos. Esta capacidad de modular el flujo eléctrico convierte a los semiconductores en la base de los circuitos electrónicos modernos.
El semiconductor más utilizado es el silicio (Si), por su abundancia, coste relativamente bajo y excelentes propiedades eléctricas. Otros materiales como el germanio (Ge), el arseniuro de galio (GaAs) o el carburo de silicio (SiC) se usan en aplicaciones más específicas donde se requiere mayor rendimiento, como en dispositivos de radiofrecuencia, sensores o sistemas de potencia.
Un chip o circuito integrado (IC) es una pastilla de material semiconductor que contiene miles, millones o incluso billones de transistores interconectados entre sí. Estos transistores son interruptores microscópicos que permiten realizar operaciones lógicas y almacenar información. El diseño de los chips puede estar orientado a diversas funciones, como procesamiento general, gráficos, comunicaciones o inteligencia artificial.

