Tipos de procesadores: CPU, GPU, TPU, NPU, DPU

Tipos de procesadores: CPU, GPU, TPU, NPU, DPU

Cuando hablamos de inteligencia artificial, es muy habitual oír palabras como chips, GPUs o procesadores… pero muchas veces no tenemos claro qué significa cada cosa.

La forma más sencilla de entenderlo es pensar que no existe un único “cerebro”, sino varios tipos, cada uno diseñado para hacer bien una cosa concreta.

Qué es una CPU

Es el procesador de toda la vida, el que tienen todos los ordenadores. Funciona muy bien haciendo tareas de manera secuencial, es decir, una detrás de otra. Sirve para casi todo, pero no es especialmente rápida cuando tiene que hacer muchísimas cosas a la vez.

Qué es una GPU

Nacieron para gráficos, para dibujar videojuegos e imágenes, pero tienen una característica clave: pueden hacer miles de operaciones al mismo tiempo, lo que se llama ejecutar tareas en paralelo. Aunque nacieron para mejorar la calidad de los videojuegos, son imprescindibles en la inteligencia artifiial, precisamente porque en este campo se necesitan ejecutar muchas tareas en paralelo. Por eso hoy son el corazón de los sistemas de IA.

Después aparecen otros chips más específicos.

Qué es una TPU

Las TPU, por ejemplo, son procesadores creados por Google pensados directamente para inteligencia artificial. No intentan servir para todo, solo para este tipo de tareas, y por eso son más eficientes cuando trabajan con modelos de IA.

Qué es una NPU

Las NPU son algo parecido, pero pensadas para dispositivos como móviles. Gracias a ellas, tu teléfono puede reconocer tu cara, traducir textos o mejorar fotos sin necesidad de conectarse a internet.

Qué es una DPU

Y luego están las DPU, que son menos conocidas pero muy importantes en grandes sistemas. Su función no es tanto “pensar”, sino mover datos de un sitio a otro de forma eficiente, algo fundamental cuando trabajas con enormes cantidades de información.

Si lo simplificamos mucho, lo que ha pasado es esto: Durante años, utilizábamos un único tipo de procesador para todo. Pero la inteligencia artificial necesita hacer millones de cálculos al mismo tiempo, y eso los procesadores tradicionales no lo hacen bien, por eso han ido apareciendo nuevos tipos de chips, cada uno especializado en una parte del problema.

Es un cambio importante, porque ya no basta con tener un ordenador potente. A medida que los modelos de inteligencia artificial han aumentado en tamaño y complejidad, la necesidad de hardware específico para acelerar operaciones de cómputo intensivo se ha vuelto esencial.