A partir de los 2000, el machine learning se convirtió en el enfoque que captó toda la atención en el campo de la IA, dejando totalmente de lado a los sistemas expertos.
Habría que esperar hasta 2006 para que la euforia volviera a ser completa gracias al renacimiento de las redes neuronales profundas (Deep Learning), impulsadas por tres factores clave: más datos que nunca